Llegamos a la estación de la Renfe de Granollers en manada desde Barcelona. Era la media tarde del día 22 de Mayo de 1971. El camino hacia el campo de fútbol se convirtió en una larga serpiente multicolor que se desplazaba lentamente. El contraste del reptil humano con el entorno de edificios urbanos anodinos resultaba de lo más que sorprendente. Muchos ciudadanos se asomaban a sus ventanas y balcones para observar atónitos el espectáculo; una columna de hippies estaba tomando el pueblo! Ese desfile se convirtió en el prolegómeno de un suceso que derrochó ríos de tinta en los titulares de la prensa franquista de la época.

Yo tenia 17 años y la cabeza llena de pájaros. Bob Dylan, Jimi Hendrix y Miles Davis ocupaban un lugar prominente entre los elegidos. Aquella tarde cargado de una cámara reflex Asseblad con un solo rollo, que me había prestado Albert Subirats y mi saco de dormir, me sentía como una de las personas más afortunadas del mundo. Iba a vivir (aunque ni me lo pudiera imaginar entonces) a un hito histórico: el primer festival de la llamada música progresiva que tuvo lugar en la península ibérica.

El cartel era impresionante: Fusioon, Sisa, Maquina, Tukky Buzzards, Smash y un largo etcétera de artistas, rematados por el grupo de rock mas potente en aquel momento de la escena británica: The Family, liderados por Roger Chapman. Iban a ser mas de 20 horas de música, drogas y amor. El recinto del campo de fútbol al anochecer sitiado por un despliegue impresionante de la Guardia Civil tenia el aspecto surrealista de un campo de concentración psicodélico.

Pasé las primeras horas tomando fotos en el escenario. Todavía no se habían inventado los pases de “back stage” por lo que me movía a mis anchas sin ningún tipo de permiso. Al oscurecer agoté la película y me sumí en una larga noche espectral cargada de viajeros y “follets” que danzaban con sus xiloms entre la muchedumbre… La luz del nuevo día descubrió mi cuerpo entrelazado con el de una anónima amante mientras sonreíamos a la luz del sol. Casi nadie había dormido aquella noche, ni tenia intención de hacerlo en 48 horas.

Sobre las cuatro de la tarde del segundo día salían al escenario después de una gran bronca por el retraso Roger Chapman & Family… en aquel mismo momento tuve la percepción de que el cielo se abría como una pantalla de cinemascope, para anunciarnos que nos habíamos convertido ya en los honorables miembros de la primera generación galáctico-psicodélica de España.

Gerónimo